sábado, 27 de octubre de 2012

Manejate como quieras

Pocas cosas tan descriptivas de cómo somos los argentinos (o gran parte de nosotros) como sociedad, se refleja en cómo somos en la calle.
Vamos a dejar la autocrítica de lado, no vamos a criticar los autos, más precisamente a los que los manejan, porque así somos también, siempre viendo el ojo en la paja ajena, sí leyeron bien.

En las ciudades del interior, un carnet de conducir puede costar una bolsa de bizcochos, un par de kilos de asado de ternera o un fernet con Coca, siempre dependiendo de la necesidad del inspector que realice la prueba y del escote que lleve la aspirante.

De todos modos no vamos a meternos en el siempre complicado berenjenal de una discusión sexista ya que las negligencias en la calle no distinguen raza, sexo,  ni religión, tampoco distinguen partidos políticos, aquí estamos todos involucrados.

- Las luces.

Las luces son para indicarle a los demás qué es lo que uno quiere hacer, con las preocupaciones diarias y con el SMS sonando en la guantera uno se olvida de usarlo y mete el volantazo, eso no sería tan grave si además ni siquiera miramos por el espejo retrovisor, mirá si en el intento todavía nos encontramos una arruga en la cara, ¡un horror!

- Los Bora.

Mi teoría dice que los que manejan un VW Bora son unos hijos de re mil putas, sobre todo en la ruta, ni que hablar si el auto tiene luces de xenón. Es una teoría empírica basada en hechos vividos, si usted tiene un Bora puede dejar de leer esto, porque usted es un capo de la vida y no necesita lecciones, le aviso por si se ofendió con semejante máxima.
  La máxima era 120 km/h pero uno puede oir: "Se te pegan a 50 centímetros", "Te levantan las luces blancas de mierda esas", "Te pasan como si estuvieras parado", y sí, no lo dude,  usted se topó con uno de estos bichitos (hermosos) pero endemoniados que te hacen transpirar la gota gorda en las rutas argentinas. El auto les pide, ellos no pueden hacer nada.

- Los apurados con bocina.

  La famosa "manito" haciendo el gesto de "pasame por arriba pelotudo" lo dice todo. Si bien a veces es necesario despertar a algún dormido que va zigzagueando tomando mate con su señora esposa,  el uso de la bocina se ha transformado en  un evento deportivo.
  Dicen que si tocás mucha pero mucha bocina todo anda mejor y más rápido, es como apretar más fuerte el botón del control remoto cuando sabés que no tiene pilas, psicológicamente te alivia, pero no deja de transformarte en un tarado mental con registro.

- Colectivos y taxis.

  Los que están trabajando en la calle subidos a un vehículo público tiene una sola cosa en mente: "vos vas boludeando pero yo estoy trabajando papá", con esa idea pelotuda justifican encierres, apretadas, voladuras de espejos, bocinazos, "los bajate si sos macho" etc.
  Los que no trabajamos en la calle suponemos que los que sí lo hacen, tienen una responsabilidad mayor, que nos da letra para encerrarlos, tocarles bocina, invitarlos a pelear y volarles el espejo. Una hermosura.

- Las motos.

El flagelo del parlante en la moto,  ¿se terminó o nos acostumbramos? se las dejo picando...
Las motos son los insectos de la calle: no las ves pero te rompen las pelotas igual.
Uno viene "lo más pancho" y desde una alcantarilla cual Splinter se te aparece una moto endemoniada y sin casco subiéndote los huevos hasta la altura del peluche de Racing del espejito retrovisor.
La liberación de los esclavos africanos, la liberación femenina, la liberación de Willy, la liberación del escape de las motitos, yo me pregunto, ¿con qué necesidad hacen tanto ruido?
Hay liberaciones que no están tan buenas, pensalo, y usá casco, mirá si te matás y las aseguradoras tienen que pagar $3.000.000 por tu insignificante vida.

Hasta la próxima amigos, @Piojor







jueves, 25 de octubre de 2012

¡Nos mudamos!

Hola amigos, volvimos de unas merecidas vacaciones, esta vez para comunicarles que estamos mudándonos de plataforma, vamos a probar esta página de Facebook para nuestros post, así que los esperamos por ahí con sus "Me Gusta" afilados.


Besos y abrazos, nos vemos ahí, sean puntuales eh...